Merrell Adventure
Race – La Aurora del Palmar 2 ª Etapa – Colon – Entre
Ríos
Crónica del Neo Running Team: por
Pablo Hernán Aimetta.
Se llevo a cabo, en Colon, Entre
Ríos,
la 9º edición de la Merrell Adventure
Race en su 2º etapa de las cuatro que
se realizan durante todos los años,
una carrera de aventura de 26,6 Km. que convoco
a miles de corredores. Lodo, barro, arroyos,
puentes y alambrados fueron algunos de los
obstáculos a sortear.
Llegamos el sábado a primera hora,
Colon nos abría las puertas a su pintoresca
ciudad, bajo un cielo tormentoso, la ciudad
se encontraba con gran movimiento debido
a los miles de corredores que llegaban de
distintos lugares del país para competir
y disfrutar del maravilloso recorrido que
ofrecía dicho desafió, el Domingo
nos esperaba 26,6 Km. de Terreno variado
dentro de La Aurora el Palmar.
Nos dirigimos al Hotel Quinquenales, en el
cual se encontraba el Expo Adventure, con
sus locales y productos, frente a las costas
del Rió Uruguay. Hay que destacar
la excelente organización por parte
del Club de Corredores, que nos sorprende
año a año. Recorrimos la expo
y subimos al primer piso del hotel a buscar,
el chip de control, y los números
con cual participamos al día siguiente.
Nuestro Equipo formado por Fabián
Vitti, Marta Yeannes, Yesica Yeannes y Pablo
Aimetta, quien les escribe, participaba en
la modalidad Postas Mixtos, esta modalidad
la implementaron este año, con el
objeto de que nuevas personas puedan disfrutar
del maravilloso deporte de aventura que nos
brinda Merrell.
A las diecinueve horas tal como estaba programado,
en el galpón del Centro Cultural Social,
Sebastián Tagle, nos recibió y
dio las explicaciones técnicas, a
los miles de corredores y familiares que
desbordaban el salón, previo a un
show de bienvenida que ofrecieron bailarines
brasileros. Tagle, nos despidió anticipándonos
que en la noche era factible que el clima
estuviera con tormentas eléctricas
y por tal motivo la carrera se postergaría
para las 10 AM del día Domingo, y
que esta iba a ser un desafió único
debido a la gran cantidad de agua que caería.
Nos dirigimos a las cabañas que habíamos
reservado para hospedarnos, luego de cenar
pastas como acostumbramos el día antes
de la competencia., de postre frutas, luego
una ducha caliente y a acostarnos temprano,
había que madrugar para prepararse
y desayunar. En el transcurso de la noche,
la tormenta no dejaba dormir, vientos huracanado,
y granizo, se daban a escuchar y opacaban
los pensamientos sobre el desafió que
nos esperaba.
Nos levantamos 7 AM, nos organizamos y partimos
para La Aurora del Palmar, junto a Guadalupe
Fernández y Christián Koval,
que participaban en otra modalidad. Luego
de transitar 60 Km. hacia las afueras de
Colon por ruta bajo fuerte chaparrones, llegamos
a La Aurora del Palmar, Miles de personas
se encontraban en el lugar esperando la cuenta
regresiva, para comenzar. Reuní al
grupo realizamos la previa entrada en calor,
llenamos las CamelBak con bebida hidratante,
y partimos a nuestros lugares, había
llegado la hora…
Nuestra modalidad era en Postas, entonces
Fabián, que era nuestro primer corredor,
se dirigió a la Largada, esperando
el ansioso momento, Yesica y Marta junto
a la organización se internaron en
el bosque en búsqueda de sus lugares
para la transición 2 y 3, ya que el
segundo corredor debía esperar que
el primer corredor que recorriera 7 Km. de
terreno apantanado y con muchísimo
barro, y le pasara el chip o testigo, para
continuar en carrera. a lo largo de 6,9 Km.
bajo la lluvia atravesando arroyos y esteros,
en medio de pintoresco Palmar, en búsqueda
del 3º corredor, en nuestro caso Marta,
quien recorrió 6.6 Km. en búsqueda
del ultimo corredor, quien les escribe. En
su trayecto tuvo que sortear además
del barro un arroyo de unos 150 cm. que le
agrego una pizca mas de adrenalina y emoción
al que traía.
Había trascurrido dos horas de carrera
y esperaba ansioso en mi lugar, el frió y
la llovizna no se sentía, ya que la
onda de la gente que esperaba a sus respectivos
equipos ofrecía un ambiente calido.
De repente entre los árboles del bosque
, visualizo a mi compañera, que toda
embarrada y mojada me dio la alerta de llegada … ahí voy
Pablooo!!!. Mi motor acelero y se puso en
condiciones para afrontar mi desafío;
cronometro a cero, coloque el chip en el
tobillo y emprendí mi recorrido hacia
la llegada, recuerdo el aliento de la gente
que se encontraba en el lugar.
Recorrí 2 Km. por las vías
del ferrocarril, hasta atravesar un puente
que cruzaba el río, donde los durmientes
se encontraban bastante distanciados, en
ese momento sin pensar lo hice a gran velocidad,
segundos después pensaba en lo peligroso
que podía a ver sido, metros mas adelante
uno de los organizadores me señala
que debía abandonar las vías
para internarme en el campo. Dos Km. de terreno,
plano pero con pastizales altos en el dos
arroyos que superaban la altura de mis rodillas,
a sortear. La sensación que tenia
en este momento era que iba muy veloz, había
recorrido ya 4 Km. y mi reloj solo acusaba
16 minutos.
Al salir del segundo arroyo, me interne en
el bosque, donde una segunda persona de la
organización, que apoyado en una tranquera
nos ofrecía gajos de mandarina, para
hidratarnos, me dice solo te quedan 1500
metros. Acelere mi paso de carrera , y el
terreno que se encontraba lleno de barro
y lodo, me ofreció sus brazos, para
recibir mi caída luego de pivotear
en la tranquera, al mismo tiempo uno de los
fotógrafos que hacia la cobertura
me dio aliento. Me recupere inmediatamente
para continuar mi carrera, acompañado
del hermoso aroma que ofrecían los
naranjos que custodiaban mi trayecto, al
terminar las plantaciones, gire hacia la
derecha y… el arco de llegada apareció ante
mis ojos, comencé el sprint final.
Mis compañeros esperaban por mi, metros
antes de la llegada, acompañando mi
ritmo de carrera, nos tomamos las manos y
cruzamos la meta, el sentimiento que tuvimos
fue inmenso, juntos nos emocionamos al igual
que en la 1º etapa realizada en Tandil,
habíamos culminado nuestra segunda
carrera de aventura, aplausos y flashes de
la gente dieron un plus de adrenalina y alegría
a la que traíamos en nuestros corazones.
La lluvia y tormenta habían quedado
de lado, nos abrazamos, y fuimos a hidratarnos,
y alongar tras el esfuerzo.
Hay que destacar la gran organización
por parte del Club de Corredores, al igual
que le buen humor que puso la gente a pesar
del mal clima. La Merrell Adventure Race
es una experiencia recomendable, a todos
a aquellos que les gusta poner una pizca
de aventura a sus vidas, se los recomendamos,
y esperamos poder compartir la carrera en
sus próximas etapas.
Por ultimo toma el desafió como una
experiencia mas de la vida y disfrútalo
al máximo, y recordando… “el
running siempre te dará la revancha”.
*Profesor Nacional de Educación Física
- Maratonista - Entrenador de Corredores
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